Noticias

Hoy me levanto, pongo la radio y descubro que todos los medios destacan a Rosa Díez. Me sorprende que lo consideren noticia, porque lo que dijo no es otra cosa que lo que ha venido diciendo desde la fundación del partido. Pero es que precisamente ahí debe de estar la noticia, digo yo. No desde luego en la respuesta de Zapatero, con su mezcla habitual de vaciedades y lugares comunes. Gorriarán destaca hoy que Rosa hizo un discurso de doce minutos (no tenía derecho a más) y que el candidato Z empleó cuarenta en rebatirla. O sea, en intentarlo. O en intentar intentarlo.

Carlos Herrera también ha comenzado hablando de Rosa, pero con algo de retranca: "ha nacido una estrella", dijo con inspirada originalidad. Luego añadió que lo que sostiene Rosa Díez es lo que lleva sosteniendo Rajoy largo tiempo, pero claro, que como ella es de izquierdas... Como es de izquierdas ¿qué? ¿Quiere decir que por eso la tratan mejor los medios de izquierdas? Porque obviamente no es así. Por otra parte, si sostiene lo mismo que Rajoy, ¿es que Rajoy es de izquierdas? Esto, en cambio, sí podría explicar la actitud de cierta prensa hacia él, pero, hombre, yo creo que es exagerar un pelín. Por último, eso de que Rosa y Rajoy dicen lo mismo no parece que lo soporte ninguna hemeroteca.

 

Dinosaurios

 

Yo no sé ustedes, pero servidor se lo está pasando pipa con la movida del PP. Qué lucha de gigantes, oiga. Qué altura ideológica alcanza el debate. Qué ejercicio de democracia interna. Qué espectáculo de movilización social. Qué risa, oh tía Felisa.

Las declaraciones cruzadas en el partido empiezan a recordarme a la canción de Sabina: "ese rosario de cuentas infelices, que calla más de lo que dice, pero dice la verdad". Bueno, sólo que la verdad hay que adivinarla en lo que no se dice. Véase Esperanza: "a día de hoy no entra en mis planes..." Ese "a día de hoy". Véase Gallardón, tomando partido donde sólo puede tomarlo, con Rajoy, mandando por delante a su segundo para que pinche a Doña Cuaresma mientras él sigue siendo el hombre tranquilo, cabal y centrista. Las cuentas infelices y vencidas hace tiempo.

 

Este post era el del día 22 de marzo

La primavera ha venido, y como suele suceder con las estaciones, nadie la ha visto todavía. Estoy leyendo "Viaje en autobús", de Josep Pla. Y dice:

 "En medio del camino de la vida, la primavera es un engaño. El rejuvenecimiento anual de la Naturaleza hace creer al hombre en la posibilidad de su rejuvenecimiento, en la idea de que comparte con las plantas la virtud de regenerarse, de sacar hojas y capullos - real o metafísicamente -. Pero, desgraciado el hombre que modifica con hinchazones primaverales las líneas de su cuerpo"

Pues lo mismo con la democracia. Las elecciones son como una primavera política, y según acontecen nos inunda una sensación de regreso a la inocencia de la juventud democrática. Incluso a los que solemos perder las elecciones nos parece que las cosas podrían cambiar, que lo que ocurrió antes no era tan grave, incluso puede que nunca sucediera... Volvemos a empezar de cero. Pues no. Y más nos vale no olvidarlo, me parece.

Este post debió publicarse el 19 de marzo, San José

sin embargo, Spiff tiene razón. Un cierto sentimiento de pertenencia nacional, abierto, no excluyente, flexible e ilustrado podría ser positivo. Entre otras cosas, para reconocer a los otros como iguales, necesitamos una referencia, algo en que fijarnos, y para eso está nuestro grupo. Quizás el sentimentalismo manipulador de los nacionalistas me tiene ofuscado y no me permite imaginar otras opciones. Sigo pensando que, en cualquier caso, ese sentimiento de pertenencia tiene mala articulación política. Me temo que la política necesita límites claros y esquemas sencillos. Un sentimiento grupal flexible, o sea, cambiante, y no excluyente tiene mala definición. En España, hoy, es necesario defender la igualdad contra una retórica de la diferencia contagiosa y muy dañina.

A lo que voy es a lo de los límites claros y los esquemas sencillos. Y también a la necesidad de hablar, hablar y hablar (o escribir). El peligro generalizador parece inherente a la política. Otro peligro es el de creer que todo desastre es inminente. La verdad es que los inminentes somos nosotros, y que nos cuesta trabajo pensar en nuestro tiempo como un simple periodo de transición. El otro día Gándara hacía un análisis de los políticos. Un análisis muy político, por cierto: generalizador a tope:

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/05/escorpion/1204735830.html

Exagera y simplifica, sí, pero resulta plausible. El tiempo del político de primera línea es breve. Un resbalón y a su casa. Y teniendo en cuenta la energía que necesitan para mantenerse en esa primera línea, es difícil imaginar que se van con media sonrisa, disfrutando del paseo y parándose a comprar unas lubinas para la cena y abono para el rosal. 

Sí, ya lo sé, la política la hacemos todos, pero solemos hacerla en los términos que se plantean los de la primera línea. Así que la ofuscación es un peligro que corremos todos, especialmente los que más hablamos.

Con lo que llegamos a donde queríamos llegar. ¿Qué hago con este blog?

Se suicidó la ideología y reinó el sentimentalismo

El blog de Gándara, ayer:

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/13/escorpion/1205411923.html

 

Mi post al respecto:

 

El nombre de neoespañolismo no me cuadra mucho, la verdad. La colocación de los derechos ciudadanos como núcleo del estado y el igualitarismo del que parte no pueden limitarse a un país concreto, sino que tienen que reconocerse como universales. Luego, eso sí, vete tú a extender la ciudadanía por esos mundos de Dios, pero si no empezamos por nuestro propio estado difícilmente lograremos un día tener una política exterior centrada en algo más que el número de sucursales del Santander en Caracas.
A estas alturas, no debería ser sostenible un discurso basado en las identidades nacionales. Como suele decirse, el mundo nunca ha estado más cerca. Las diferencias saltan a la vista, pero también lo común. Hitchens se queja de que se acuse a los racistas de discriminar, cuando lo que padecen es una incapacidad para la discriminación: ven razas, no individuos. El mundo está cerca, pero algunos parecen empeñados en seguir viendo lo que quieren.
La retórica del hecho diferencial nos ha llevado a una situación esquizofrénica en la que el presidente del gobierno presume de sus políticas igualitarias hacia las mujeres mientras Patxi López habla de "convivencia y acuerdo entre diferentes" en el País Vasco, sin comprender que para llegar a cualquier acuerdo las partes se tienen que reconocer como iguales; si no, lo que hay es una estafa.
La morralla diferencial e identitaria no es, como pretenden algunos, una vaquilla que se marea en dos capotazos y ya nos las apañaremos cuando vuelva a embestir. Lo público no se deteriora en España por casualidad. Cualquier relación, cualquier intercambio, se envenena si el otro nos viene con derechos históricos desde casa. La gente, en lugar de ofrecer sus mejores capacidades, esgrime el espadón del bisabuelo carlista (para colmo en la hoja se lee "souvenir de Toledo", pero si fuera auténtico no cambiaría nada). De pronto surge un frenesí estatutario acompañado de una fiebre del blindaje: se blindan los territorios, se blindan las competencias, se blindan las cuencas de los ríos. Ya que lo común parece estar en ruina, que comience el pillaje y que Dios reconozca a los suyos.
Ya se intentó el nacionalismo integrador, y fracasó. Hoy también fracasaría, pero es que además no tiene sentido. Los derechos hay que extenderlos, no limitarlos. Un derecho que no puede ser universal debería llamarse privilegio (ley privada).
 

 

Más sobre sentimientos de pertenencia grupales

 

http://www.arcadiespada.es/2008/03/14/14-de-marzo/

 

Diferencias

Mitologías

 

- El PP ganó las elecciones, ya que tuvo más votos y más escaños que el PSOE.

- Pero qué dices, hombre, tan temprano y ya con tres gin tonics.

- Que no, que no, que me estoy quitando. Mira:

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/12/eleccionesgenerales/1205348295.html?a=6051ddb4f1382f5e59b79850ac3d8af5&t=1205399806

 

El PSOE no se presenta por Cataluña ni por Euskadi. Allí los que consiguieron un saco de escaños son el PSC y el PSE. Y aquí tenemos al ínclito López dejando claro que con ellos también hay que pactar un acuerdo de gobierno. Qué centrista, López. A la vista de que el PNV ya no es un partido moderado ha comprendido que el centro queda en el nacionalismo. Y allá que va. Lo que ha funcionado para los socialistas catalanes ha de funcionar para los socialistas vascos. ¿Referendum? No, dice López. Estatut. Aquí está el centro. En no correr demasiado. Vayamos por partes. Diálogo. Acuerdos. Utilizar el funeral de un compañero para hacer una escenita perfectamente planeada. Unidad. Uníos a mí, dice López. Si yo he cruzado la ciénaga, vosotros también podéis.

 

Diferentes

 

"Apuesta por la convivencia y el acuerdo entre diferentes" dice López. Diferentes. Eso nunca se menciona cuando se habla de inmigrantes, ahí nunca se subraya la diferencia. Ni con las mujeres. Ahí sólo se habla de igualdad. ¿Vascos y catalanes? Diferentes. Mujer vasca: igual a todas las mujeres vascas, pero diferente de las mujeres sorianas. Patxi López: igual en tanto que Patxi, diferente en tanto que López.

 

Somos los que somos

Que no todo sea alegría. Los resultados de UPyD en Cataluña han sido insignificantes. Los de Ciutadans no han sido buenos, pero si se suman suponen, por lo menos, un comienzo. Es imprescindible que tengamos presencia en Cataluña y en el País Vasco, como sugería Arcadi Espada en un chat del nickjournal: http://nickjournalarcadiano.blogspot.com/2001/03/20080310.html

Good night and good fuck

 

http://horrach.blogspot.com/2008/03/spain-is-pain-3.html

 

Lemas

 

He aquí un artículo reciente de Savater. Lo he sacado de la página de Basta Ya, pero no puedo poner el enlace, así que voy y lo copio:

 

Ignoro hasta qué punto los lemas electorales de cada uno de los partidos influyen a la hora de votar en la decisión de los ciudadanos. Supongo que no mucho, ni para bien ni para mal lo cual es en general una suerte, porque no suelen alcanzar cotas demasiado altas como aforismos políticos. Pero a veces, pasados los comicios y con cierta perspectiva, merece la pena volver sobre ellos y aplicarles una mirada casi psicoanalítica, porque revelan a menudo con innegable claridad lo que pasa por el inconsciente colectivo de las distintas formaciones, más allá de lo que explícitamente se sugiere en cada fórmula.

Por ejemplo, el lema del PNV ('Yo vivo en Euskadi; y tú ¿dónde vives?') habría dado mucho juego al doctor Freud, de haberlo escuchado en su diván vienés. Porque descubre paladinamente la persistencia del viejo prejuicio sabiniano del 'de fuera vendrán y de casa te echarán'. Una mentalidad de propietario acosado que no logra comprender que nadie tiene el monopolio de la 'verdadera' ciudadanía en comunidades que ya no se legitiman por la mera pertenencia sino por la participación democrática. Es cierto que el PNV ha sufrido un revolcón electoral, pero ello se debe precisamente a su éxito social y no a la frustración de sus demandas. Si sus actuales dirigentes fuesen lúcidos al respecto -como lo era Josu Jon Imaz- deberían comprender que ya han conseguido a lo largo de las últimas décadas todo lo que buenamente pueden esperar dentro de un Estado pluralista. Desbordar ahora sus demandas hacia perspectivas próximas al radicalismo (como pretende el llamado plan Ibarretxe y amenaza la consulta aún pendiente en la que ya casi nadie cree) no puede aumentar ni consolidar su hegemonía, sino comprometerla y empujar hacia un conflicto civil irresoluble. Supongo que tal es el sentido del serio aviso que han recibido de los ciudadanos. A partir de ahora, sería cuerdo que aprendiesen a distinguir entre sus proyectos políticos (lícitos mientras se atengan al orden constitucional pero discutibles y no siempre compartidos por la mayoría) y unos derechos irrenunciables sin cuyo reconocimiento no podría haber 'normalización' democrática en este país.

El otro lema digno de ser psicoanalizado es el del PSE: 'No es lo mismo'. Evidentemente, se refieren sin nombrarlo al PP para distanciarse de él ante los votantes del terruño: por muy constitucionalistas que nos consideréis, aunque no seamos nacionalistas (sólo vasquistas, que es algo así como el nacionalismo del tímido), que no nos vayan a confundir con esos españolistas retrógrados. Por supuesto, el PSE y el PP no son lo mismo en gran parte de sus propuestas, ni tienen por qué serlo. Se trata de formaciones diferentes y, aunque los conceptos de izquierda y derecha estén bastante devaluados, todavía sirven taxonómicamente para algo. Pero lo malo del lema es que parece referirse al PP como si fuera un enemigo semejante al que representa ANV o la propia ETA: no somos semejantes ni a unos ni a otros aunque hagamos más esfuerzos por entendernos con unos que con otros. Los bochornosos sucesos ocurridos en Arrasate cuando llegaron al velatorio de Isaías Carrasco Rajoy y María San Gil apuntan en esa dirección. Parece mentira que socialistas que padecieron algo semejante en el velatorio de Fernando Buesa por parte de los nacionalistas hayan podido cometer semejante indignidad. Que en el entierro de un asesinado por ETA (lo fue cobardemente, pero no insistamos ridículamente en ello: si le hubieran matado 'heroicamente', el crimen habría sido lo mismo de execrable) se reciba mejor a la gente de Ezker Batua, cómplices políticos en el Ayuntamiento de ANV y contrarios a 'ilegalizar las ideas' de aquéllos cuya idea es matar a los adversarios, que a gente como María San Gil, demuestra una pérdida de sentido moral notable por parte de los muy votados socialistas. Se resentían de antiguas ofensas, pero no fueron tan quisquillosos cuando se reunieron con Otegi y compañía, que también les habían dedicado numerosos calificativos poco halagadores en el pasado.

No tengo inconveniente en reconocer que, incluso algunos de quienes tienen tan poca simpatía como yo por la actual directiva del PSE (menos lo creo imposible), hemos celebrado los resultados electorales que certifican el declive nacionalista. Ahora sería excelente un punto de acuerdo entre socialistas y populares en lo tocante a la recuperación de las atribuciones del Estado de Derecho español en el País Vasco. Porque, por mucho que les moleste reconocerlo, para ETA -que es la que más cuenta en este caso- los socialistas y los populares (o cualquier otro de los que no apoyan su pretensiones) sí son lo mismo. El asesinato alevoso de Isaías Carrasco lo demuestra sin lugar a dudas. ETA asesina al trabajador humilde y al empresario, al socialista y al popular, al inmigrante y al guardia civil: y su brazo político guarda la misma neutralidad ante todos estos crímenes, fruto del conflicto político. Por lo cual, quien tenga un mínimo de decencia o al menos de cordura política debe considerarse 'lo mismo' a este respecto que el resto de los amenazados y no gritar '¿asesinos!' más que a quienes lo son. Que por cierto y por desgracia no faltan precisamente entre nosotros, los vascos.

 

***

 

Los lemas electorales son odiosos, pero uno del PSOE de esta campaña tenía la cualidad de sacarme de quicio cada vez que lo veía: Somos más.

¿Qué quiere decir? ¿Que son más los socialistas que los del PP, más los de izquierdas que los de derechas? Vuelve la bazofia identitaria, como una plaga. El nosotros, aunque esté omitido, es la palabra clave. Si yo fuera votante del PSOE me molestaría ese eslogan. Les diría: oigan, que yo sólo les he votado, no me sumen en sus filas; confío en ustedes más que en otros y les doy una responsabilidad, no un regalo.

Seguimos: ¿qué clase de argumento para el voto es el hecho de que seamos más que los otros? ¿Se trata de que el votante se identifique con un grupo que basa su poder en su número? Mejor argumento, en mi opinión, sería "somos mejores". Otra cosa es que pueda probarse, pero antes de las elecciones tampoco se podía probar que fueran más. En fin, que a esos efectos podían haber utilizado el más popular "a por ellos, oé".

Dejémonos llevar

Me habéis convencido: ha sido un éxito. Venga, dejémonos llevar un poco más. Fluyan las emociones, se desate el sentimiento. Que se sepa que los transversales también saltamos de alegría sobre los charcos y guardamos en un cajón las cartas que nuestra primera novia nos mandaba mientras hacíamos la mili en Ceuta. Bajo este aspecto de adustos ilustrados hiperracionales guardamos un corazoncito de algodón de azúcar en el que Chanquete no murió, sino que se fue a vivir a Cicely, Alaska.

Dejémonos llevar un poco más. Valoremos lo conseguido para ser más ambiciosos. Hoy vuelve Gorriarán a su blog, y está que se sale, claro:

http://www.upyd.es/index.jsp?seccion=5&noticia=3594

 

Objetivo para las próximas elecciones: tres millones de votos. Para las siguientes: Rosa Díez se convierte en la primera presidenta del gobierno de España.

¿No se puede? Pues no se podrá. En realidad da lo mismo. Nadie convence a nadie, y nadie gana unas elecciones. Lo honesto es difundir tus razones (el mensaje queda para publicistas y telegrafistas) lo mejor que se sepa, haciéndolo llegar lo más lejos. Luego, conociendo que existe otra opción, cada cual decide prestar su confianza a un partido. El que más confianza reciba es también el que más responsabilidad tendrá. Se ganan los campeonatos deportivos, las elecciones no. Mi objetivo para dentro de cuatro años (¿cuatro años?) es volver a Vallecas y percibir que los abuelos que van al colegio electoral a primera hora saben quiénes somos, aunque no nos voten. TVE (y otras cadenas, pero yo veo los informativos de la 1) les debe una explicación. La noche electoral salió una señora ("¿esa no era del PSOE?") celebrando que tenía la confianza de 300.000 ciudadanos, y nadie les había dicho nada. No tienen internet. De vez en cuando hojean El País. ¿Qué podían saber? Confían en un medio público para conocer el mundo.

¿No se puede? En realidad da igual. Lo importante es que se debe. No es el "yes we can" de Obama. Es el "yes we must". Ejerceremos una responsabilidad social, pondremos nuestras ideas a disposición de los ciudadanos y ellos decidirán. No será fácil: cuanto más apoyo recibamos, cuanto más éxito tengamos en la propagación de nuestras razones, más nos atacarán. Nos llamarán centralistas; nos llamarán fascistas (a Rosa ya se lo vienen llamando); y nos llamarán, ya veréis, nacionalistas españoles. Nos dirán que somos de derechas; nos dirán que somos de izquierdas; el que diga que somos de centro tendrá unas palabras conmigo. En fin, si fuera fácil no merecería la pena.

 

 

Refetut o Estarendum

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/10/eleccionesgenerales/1205182017.html

 

En esta misma noticia:

 

Preguntado [Zapatero] por las quejas de algunos partidos como IU y UPyD por el sistema de votación, que pese a un importante número de votos no significa una proporción parecida en escaños, el presidente del Gobierno reconoció que como todos los demás, "no es perfecto" y "tiene puntos débiles", pero quiso resaltar que el balance en estos 30 años es que "funciona bastante bien". Respecto a un posible cambio en el futuro, no quiso aventurar nada. Sólo se limitó a decir: "Antes o después se abrirá una reflexión en ese sentido".

 

Funciona de miedo, sí. Mientras tanto esperaremos a que se abra una reflexión en ese sentido. Cuidadito con reflexionar antes de tiempo.

 

Minoritarios

 

Este post de Gabriel Syme en el blog de Gándara (y de Syme) hoy:

 

Sin duda les traerá al fresco, pero yo voté a UPyD. En las municipales y autonómicas inmediatamente precedentes me había abstenido y la sensación de insatisfacción fue parecida a cuando voté: como si una alcantarilla hubiera absorbido mi sufragio y el periódico, a los pocos meses, se riera todos los días de mí.
Salvo en las primeras elecciones que pude hacerlo (al PC), siempre voté "partido de gobierno" y entregar mi confianza (literalmente) a Rosa Díez -que apenas si tenía esperanzas de obtener representación parlamentaria- ha sido una experiencia diferente. No voté contra la demagogia del PSOE (como otros votaron contra las mentiras del PP), no voté lo que consideraba el mal menor, sino que, por primera vez en años, voté a favor de un programa que me pareció éticamente deseable.
Es posible que estemos atrapados en un bucle del tiempo y que hayamos de repetir más o menos los mismos cuatro años que acabamos de sufrir. Y es posible que no. La experiencia de este país con los partidos que repiten mandato es tristísima. Lo más probable es que no suceda nada pero no descarto que, cuando la situación toque fondo, un grupo de ciudadanos decida que es su deber dejar de denostar a los políticos en general e implicarse en la política en particular. Los dos grandes partidos se han enseñoreado del país porque en algún momento los ciudadanos desistimos, claudicamos, se lo entregamos.
Sin embargo, el país somos nosotros. Y los dos grandes partidos mandan en el presupuesto, pero no en las conciencias.
Espero.

 

El Congreso Proporcional (cortesía del Sr. Spiff)

 

http://www.elpais.com/graficos/espana/Reparto/escanos/sistema/proporcional/elpgra/20080310elpepunac_1/Ges/

Apoderando

Hoy, en todas partes, se habla del escaño de Rosa Díez como de un éxito. Sin embargo, a mí me habrían sabido a poco hasta cuatro diputados. El hecho de que un avezado jugador de poker como yo haya podido dejarse llevar por sus deseos en contra de todo indicio, es, sin duda, un misterioso caso digno de estudio. Queda mi cuerpo a disposición de la ciencia.

Ayer fui apoderado. Bien como experiencia. Yo ya sabía que el círculo social en que me muevo no es representativo de la sociedad española (ninguno puede serlo), pero darse un paseo por los colegios electorales de Vallecas le hace a uno percibir este hecho en toda su tozudez. Cualquier extrapolación que yo hubiera podido hacer desde la gente que me rodea hasta el conjunto del electorado no contaba con estas personas de las que apenas sé nada. Cuando me presentaba al presidente o los vocales de una mesa, al darme la vuelta escuché en varias ocasiones cosas como: "¿qué partido es ese?" "Me parece que el de Rosa Díez".

Yo tenía dos colegios asignados. En ambos había todo un ejército de interventores y apoderados del PSOE, del PP y de IU, todos luciendo enormes acreditaciones con los colores corporativos. Y allí estaba yo, con mi tarjetita de UPyD empeñada en darse la vuelta tímidamente. Fui pidiendo actas, y la gente me las dio, algunos con cierta desgana. En general los presidentes y vocales eran amables. Entre los interventores había de todo: una del PP (proverbialísima ella, recién llegada de una peluquería del barrio de Salamanca) que no me quería dar el acta de constitución simplemente "porque no"; una de IU encantadora que se molestó en explicarle con suma paciencia que no era una cuestión discutible; uno del PSOE que no me quería dar el acta de escrutinio del congreso hasta que no terminaran de contar los votos al senado; y un interventor del PP que, oh sorpresa, me aseguró que en las próximas elecciones pensaba votar a Rosa Díez.

En definitiva: agotador, especialmente porque estás solo y siempre pareces el pesado que viene a molestar. Total, que no disfruté. Que no vuelvo más.

En fin, si todos los medios dicen que es un éxito, será que lo es. Yo confiaba en un resultado más amplio, pero haber votado por primera vez con la seguridad de estar apoyando un proyecto en común en el que creo de verdad y haber contribuido modestamente a difundir sus razones, no es un éxito, sino algo mucho mejor: una satisfacción.

 

Correspondencias / Sr. Spiff

 

Yo creo que es un éxito. Es cierto que mi regla del 15% se quedó en la regla del 7% (300.000 votos), pero lo que comentas confirma el potencial de un partido que se ha colocado como quinta fuerza política en número de votos en seis meses y sin salir en la tele.
 
Preveo posibilidades grandes para UPyD y pequeñas para España. Con un poco más de publicidad, y en unas elecciones menos polarizadas, (que mono Llamazares, con su Tsunami, que placer ver caer a un tonto), es razonable pensar en multiplicar esos números por dos o por tres en las próximas elecciones. Sobre todo viendo la deriva del PP. La gente ayer en Génova era de verguenza ajena, (y por fin puedo decir ajena). Ya decían que los resultados en Madrid eran debidos a una cosa llamada "efecto aguirre" y mucho se le tienen que torcer las cosas a la Pescatera Mayor del Reino (con todo el respeto para las pescateras), para que no la presenten en las próximas. Conclusión: Más votos para Rosa Díez y tercer mandato de ZP (que ayer salió a saludar rodeado de estadistas, el tío, Fran Perea y Pepinho Blanco).
 
Me duele España.
 
 
Correspondencias / Carolina Montiel
 
Hola amigos:

Quería felicitar sobre todo a Juande, Orujo y Paquito porque aunque yo también me dejé llevar por el optimismo y pensé que íbamos a sacar más escaños, en realidad es increíble que un partido que acaba de llegar, sin dinero, sin publicidad, y con casi todo en contra, haya obtenido tantos votos, tenga representación en el Congreso y sobre todo, haya contagiado a tantas personas como vosotros que han dedicado su tiempo libre a cambio de nada para prestar algo de ayuda en toda la campaña. De verdad que os mando a los tres mi enhorabuena. Por lo demás, en contra de lo que toca, paso de hacer análisis de los resultados en el día de hoy. Para eso están los contertulios. Yo me alegro por UPyD. Lo de IU, aunque injusto me parece inevitable (qué curioso por otra parte que IU nunca haya promovido la reforma de la Ley electoral, siendo como es, el partido más perjudicado por este sistema, aunque claro es más fácil decir que se pierde por un "tsunami bipartidista" que por una política de cooperación constante con los colegas de ETA). Y bueno, que al final me pongo a hacer análisis y os doy el coñazo. No lo permitiré. Os dejo con vuestras cositas. Un abrazo, compañeros.

 

 

Correspondencias / Pocha

 

Pues a mi dolió ver a Llamazares. Me parece una verguenza que un partido que tiene un millón de votos parezca la ultima mierda y logre la representación de un partido de vecinos. Esto no es un problema de IU, es de todos. Quien coño va a hacerse un hueco en el inmenso coñazo que es la politica en este pais, de puro aburrida y previsible es deprimente. Que más da quien gane? En uno o dos turnos ganará el otro. Si en las próximas elecciones UPYD triplicase su electorado, sería un gran exito, no? pues no, seguiría siendo la última mierda, con la relevancia política de Coalición Canaria, que tiene los votos de la población de Blanes y Figueres juntos. Con esos mismos votos el PNV tiene 6 diputados. Desesperante.
Nos hemos convertido en Estados Unidos, pero sin primarias. Chachi.
En fin.
Lo de UPYD, Juande, ha sido un milagro, un éxito de cagarse, dadas sus circunstancias. Me parece de justicia poner aquí los votos obtenidos por UPYD en nuestros pueblecitos:
Blanes 28
Valdilecha: 19
Guadalix de la Sierra (pueblo de mi hermana) 88
San Clemente 18
Isla Cristina 63
Besos democráticos.

 

Correspondencias / Miguel

 

Creo que tu optimismo es tan antropológico como el de Z, porque el segundo diputado ha estado lejísimos. Se hablaba de Valencia, pero allí hubieran hecho falta al menos 50.000 votos más, y algo parecido ocurre con el segundo diputado de Madrid. En realidad da igual, el resultado es excepcional. 300.000 votos para un partido sin dinero, ignorado por la prensa y sin desnudar a nadie en los carteles electorales. La pena es que, una vez más, todo queda en manos de los nacionalistas. Si Z no tuviera su hipoteca domiciliada en el PSC, debería buscar la abstención del PP y gobernar en minoría. Pero no lo hará. Al menos esta vez habrá una voz en el Parlamento que diga lo que nadie dice. Por cierto, ayer Llamazares tildó de injusto el sistema electoral, que le da sólo dos diputados con casi un millón de votos. Desde luego es injusto, pero no le escuché decirlo antes, cuando sólo lo decía Rosa Díez. Eso sí, independientemente de la injusticia del sistema, Llamazares ha sido capaz de convertir los 2.600.000 votos de IU en el 96 en menos de 1.000.000 doce años después. Es lo que pasa cuando te mimetizas con la gentuza.

 

 

Indecencias (de parte del Sr. Spiff)

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/09/elblogdesantiagogonzalez/1205051946.html

 

Correspondencias / Isak Blixen

 

Tras el ondear de banderas...

 

el español se levanta el lunes con resaca democrática. Tose, desayuna y se sube al autobús. ¿Hemos  ganado? Se pregunta. En cualquier caso encuentra un consuelo: ha perdido aquel otro. Y en ello estamos...

 

Y, sin embargo, Rosa Díez.

 

Es importante. Y no nos engañemos, a muchos efectos un escaño en el Congreso no vale gran cosa. De hecho, vale más o menos como otros 153 juntos: casi nada.

 

Y sin embargo, insisto, Rosa Díez. Observad cómo ha cambiado la cosa en pocas horas: se habla de UpyD. Unos pocos votos menos en Madrid y, francamente... ¿habría sobrevivido?

 

Pero sin embargo, Rosa Díez. Y Fernando Savater. Y Vargas Llosa, y Boadella y Arcadi y Muñoz Molina. Y sobre todo, una porción  cada vez mayor de españoles que, ahora, empiezan a creer. De hecho están deseando. Y de que no se les decepcione.

 

La palabra partido ya agobia, como lo de derecha e izquierda. Hay que ganar la batalla del lenguaje, esa batalla que supo ganar la izquierda primero y el nacionalismo después.

 

Hay que ganar la batalla de la gente. Gente que busca a alguien que cree para creer en él.

 

Hay que ganar la batalla en la calle. O en los parques. Esa cálida comunicación con el ciudadano una mañana de domingo, hablando con él junto al kiosko del Retiro. Llénense los parques de toda España de Speaker´s Corners. Convirtamos el país en una red de franquicias de Hyde Park.

 

UpyD mola. Que no se pierda, como Ciutadans.

 

Se trata de mantener esos pocos principios y demostrar que se cree en ellos. Y hacerlo con elegancia. Y con una sonrisa.

 

Y funciona. Ya veréis

 

Isak Blixen

 

España como coñazo

 

Hoy he recordado este artículo de J.A. Montano, uno de los hooligans más moderados del nickjournal arcadiano. Abunda sobre lo comentado estos últimos días, y es muy bueno. Helo aquí:

 

http://joseantoniomontano.blogspot.com/2007/04/espaa-como-coazo.html

Asesinato

Elmundo.es publica en este momento (14:03) que un ex concejal del PSE llamado Isaías Carrasco ha sido asesinado a balazos en Mondragón.

 

 

***

 

 

Hoy iba a escribir sobre la experiencia política que ha supuesto participar en UPyD en desde su fundación en septiembre hasta hoy. Tenía un texto más o menos preparado, en el que explicaba cómo lo que empezó siendo un reto racional, intelectual (en la medida de mis posibilidades), se ha terminado convirtiendo en un rally emocional, especialmente en las últimas semanas. Cada argumento que he dado en los últimos días me salía como si me fuera la vida en ello. Para mí ha sido una gran experiencia colaborar modestamente en construir algo que, espero, amplíe las posibilidades de nuesta sociedad (luego ya veremos qué hacemos con las posibilidades). Sin embargo, este salto a lo emocional de las últimas semanas no me tenía muy contento. Para empezar las emociones son agotadoras, y además los machos alfa tenemos problemas para aceptarlas, y se nos suelen atragantar a la altura del esternón (confundiéndose en ocasiones con el gas de la cerveza). Por último, para los intelectuales transversales, las pasiones son propias del pueblo futbolero y taurino. Así que ya empezaba yo a estar preocupado por si me convertía en un militante con anteojeras. Espero que no.

A todo esto llega ETA y mata a un hombre, que esta mañana estaba vivo, y ahora no. No se puede decir mucho más. Lo han matado. No fue por el dinero, no fue por rabia, no fue por venganza, no fue por locura. Fue por la Patria. El efecto es el mismo, el crimen es el mismo. No se puede decir mucho más.

Pero como es por la Patria, además del asesinato de un hombre, existe la amenaza y el chantaje a muchos millones. Y aquí entra la política. Nos cuesta mucho separar las dos dimensiones del crimen, la individual y la comunitaria; de hecho no creo que sea posible hacerlo. Pero en España hay que intentarlo, porque la política tiene una tendencia muy acusada a volverse emotiva. Me he ido a casa triste y preocupado por la manipulación que se puede hacer del asesinato, como se hizo tras el 11M. Afortunadamente, de momento, los dirigentes han sido sensatos y han evitado interpretaciones del tipo de "la débil política de ZP" o "se demuestra que el gobierno no cedió". Hay que evitar las interpretaciones. Hoy, mañana, el domingo y siempre. No nos convirtamos en analistas de ETA ni de los islamistas.

En fin, este último post tenía que ser divertido. Me lo he pasado muy bien escribiendo este blog. Mañana me limitaré, como tenía previsto, a dar mi pronóstico de los escaños que obtendrá UPyD. El domingo, intentaré escribir algo a medida que avance la jornada; y la semana que viene, si me da el punto, quizás también escriba algún post sobre los resultados y el futuro. De todas formas, gracias a todos los que habéis seguido el blog, y especialmente al Sr. Spiff (oh capitán, mi capitán), con el que llevo por lo menos un año discutiendo de política y gracias al cual mis opiniones se han hecho menos simples, más matizadas. Discutir civilizadamente, ¿hay algo más transversal?

 

Transversalidad

Supongo que todos, o gran parte de los que nos hemos liado con esto de UPyD estamos más o menos hartos de la absurda dialéctica derecha-izquierda. Es evidente que hace tiempo que se convirtieron en poco más que dos esqueletos conceptuales, o bien dos atributos del producto (en jerga de marketing): no importa que no signifiquen nada, lo importante es que la gente los perciba. Para empezar, son términos muy difíciles de delimitar hoy. A lo largo del siglo XX las distintas ideologías fueron evolucionando e incorporando principios de otras ideologías. Los grandes partidos europeos han aproximado sus posiciones, lo cual nos ha traído estabilidad, pero también el arrinconamiento de algunos debates.

En España, hace ya tiempo que "derecha" se convirtió en un atributo negativo del producto político. Al borde del abismo desde la transición, fue Aznar el que le dio el empujoncito definitivo con su famoso "viaje al centro". Una vez que la derecha renunció a su nombre, nadie con peso político lo reivindicó. En cambio, es una obsesión de la Izquierda que la Derecha no llegue a desaparecer, identificando a sus oponentes con ella. Aznar mató a la Derecha para descubrir que su fantasma trabajaba para la Izquierda. Pero ganó un par de elecciones, y puede que incluso aquel viaje/asesinato tuviera algo que ver.

A lo largo de esta legislatura, nuestro Presidente ha ido dando indicaciones acerca de lo que es ser de izquierdas. Bajar los impuestos, el patriotismo y dejar de fumar, son recientes adquisiciones de la Izquierda. Si Reagan no fumaba, que lo ignoro, ha entrado en la Izquierda a título póstumo de la mano de Zapatero.

Mientras tanto, la Derecha, que no existe, intenta definirse a sí misma a base de propuestas. Esto estaría bien, incluso muy bien, si no pretendieran hacerlo por eliminación, por contraste con los otros, y en cambio lo hicieran como fruto de una reflexión y partiendo de unos principios. Que, oiga, no digo yo que no existan, pero que bien escondiditos los tienen. El miedo a perder el centro y volver a la Derecha (donde habita el olvido), la necesidad de pactar con los nacionalistas y su propia falta de talento terminan creando una masa informe en la que se mezclan bajadas de impuestos, con ayudas directas (a los servicios públicos ya no los quiere nadie), con plantadas de árboles y con un ministerio de la familia que yo no dejo de imaginarme como la casa de los Simpson. Como Pujalte no sea el ministro, me muero.

Y luego está el Centro, allí donde se ganan las elecciones. Por supuesto, el Centro no existe, pero sí existen los centristas, a los que se reconoce porque su oportunismo se disfraza de pactos y falso buen rollito. La iniciativa centrista por antonomasia es La Alianza de Civilizaciones, una especie de centrismo global. Hay confusión con la tolerancia y el pacto: se consideran elementos centrales y exclusivos de la democracia, y valores en sí mismos. Sin embargo hay una larga serie histórica de pactos y consensos infames. Para llegar a un acuerdo es necesario tener una posición, y saber a qué no se a va a renunciar.

Recomiendo la columna que Álvaro Pombo está escribiendo en el País durante esta campaña, con un título muy ingenioso: El Candidato Excéntrico. Eso es: fuera del centro. Sé que estoy caricaturizando, y que caben otras interpretaciones de lo que son la derecha, la izquierda y el centro. En resumen lo que quiero es ensalzar las ideas por sí mismas, los principios y valores razonados, contra aquellos a los que uno se adscribe previamente y luego busca la manera de justificar. Y también trato de rechazar cierta visión (centrista) que parece equiparar los principios con los intereses, convirtiéndolos así en moneda de cambio. El político intransigente que considera un principio irrenunciable hasta el color de la ropa íntima de los ciudadanos es, sin duda, poco recomendable. Pero no lo es mucho más el que convierte al pacto en el único principio, actitud propia de oportunistas.

Y llegamos a la transversalidad. Es ya un lugar común que UPyD está muy bien, le gusta a casi todo el mundo, pero que a ver cómo nos vamos a poner de acuerdo, fuera de las ideas centrales sobre el estado. Lo que hemos descubierto es que, por un lado, los españoles no estamos tan alejados ideológicamente como quieren hacernos creer, y que cuando nos libramos de la adhesión a unas siglas concretas nos volvemos mucho más permeables al debate, es decir, a los argumentos racionales. También ayuda rescatar el propio debate de las cloacas en las que agoniza. Obviamente si alguien se acerca a UPyD para defender la superioridad de la raza aria, la eliminación de toda propiedad privada o los derechos históricos del pueblo de Gibraleón, se le argumentará con paciencia (siempre que no me toque a mí argumentar), pero malamente se llegará a un pacto.

La transversalidad no es para mí otra cosa que la discusión política racional y desprovista de prejuicios (en lo humanamente posible), partiendo de que es ridículo suponer que la derecha o la izquierda tienen la exclusiva de la verdad (y que el centro ni ha oído hablar de ella, y ya termino con la caricatura). La transversalidad no sólo no pretende ser inmune al error, sino que lo asume como inevitable, y sostiene que la mejor forma de evitarlo o reducirlo es un debate abierto y libre, lo más participativo que se pueda.

Sarkozy, tras una gran victoria electoral, formó un gobierno en el que incluyó a figuras sociales de la izquierda (aunque sospecho que su matrimonio no es transversal sino centrista). Angela Merkel gobierna en coalición, y aunque no le quedó más remedio por el resultado electoral, ha hecho de la necesidad virtud y ha sido capaz de reformar la estructura del estado alemán. ¿Podemos pensar aquí en Rajoy nombrando ministro de trabajo, por ejemplo, a José María Fidalgo? Aunque se le ocurriera, la máquina devora-votos que es el PP no se lo permitiría. Las hipotecas hay que pagarlas. ¿Podemos imaginar a Zapatero pactando un gobierno de unidad con el PP para reformar el estado? No, que uno es centrista pero no idiota: si llego a un acuerdo con el enemigo, ¿cómo voy a explicar luego que son el enemigo?

Un último rasgo transversal: no se puede deber nada a nadie. El partido transversal tiene que vivir sin hipotecas, sin amigos poderosos, porque si no el debate no será abierto y libre. Por tanto necesita un gran compromiso social, y tiene que estar inevitablemente vinculado a la sociedad civil, que lo impulsa y a la vez se beneficia de él.

Perdamos el miedo a las paradojas

Agua fresca

 

Esta respuesta de Rosa, ayer, en el chat de elmundo.es:

 

15. Buenas tardes, le escribo desde Valencia y ya sabe usted que el agua es para nosotros una necesidad.Cual sera la forma de afrontar UPyD este problema?. De corazon les deseo una victoria en las elecciones, les necesitamos.

El agua es un recurso nacional y su uso debe responder a criterios de carácter general. Es competencia exclusiva del Estado y jamás debe utilizarse con criterio de obtención de votos de una u otra comunidad autonóma. Si tenemos la oportunidad, eliminaremos toda referencia al uso del agua que existe en todos los estatutos de autonomái que se han aprobado en esta legislatura. Las decisiones sobre su uso deberán atender a criterios de sostenibilidad, de desarrollo económico y de desarrollo humano. Nunca estará sometido al chantaje o a la confrontación entre una y otra comunidad autonóma. Un trasvase, una planta desaladora, un trasvase entre cuencas... son decisiones que han de tomarse obedeciendo al interés general, sea cual sea el destino inicial de ese agua. Justo lo contrario de lo que ha ocurrido en esta legislatura.

La negrita es mía (y el Blanco de Pepiño). No tendremos la oportunidad, pero ya no se podrá decir que nadie lo dijo. Las referencias al agua en los distintos estatutos de autonomía marcan la bajeza moral de la política en España. Y hablamos de estatutos como el de Valencia o Andalucía, apoyados por los dos partidos presuntamente nacionales. Hoy habla Arcadi Espada de la política exterior de España http://www.arcadiespada.es/ ¿Cómo va a tener política exterior un país en el que no hay política interior, donde los territorios se pelean por el agua, donde existen regímenes fiscales distintos basados en nuestro pasado absolutista, donde se establecen derechos especiales a los que se llama históricos, donde seguimos pensando que los derechos son de los territorios y no de las personas? En mi opinión, un país grande es aquel que ayuda a mejorar el mundo. Sarkozy lleva Darfur a la ONU y le busca una solución; aquí, ni nos enteramos. Merkel propone revisar la situación de los paraísos fiscales en Europa (bien es cierto que a raíz de un escándalo interno); aquí José Luis Moreno paga sus impuestos en el País Vasco sin tener actividad, o sea, que tenemos paraísos fiscales internos.

 

Buenas intenciones

 

Algo más sobre el sistema electoral. No surgió de la nada ni se diseñó con intenciones aviesas. La transición española fue una tarea dura y extremadamente delicada. No había tradición democrática, así que los planteamientos exigían mucha imaginación y conocimiento. Se temía un parlamento muy fragmentado, lleno de pequeños partidos que hicieran ingobernable a España, algo parecido a lo que pasaba (y pasa) en Italia. Además, se consideraba necesario que los nacionalistas se integraran en el sistema, y se contaba con que ejercieran su labor con responsabilidad. Así que se pactó un sistema que hace difícil a los partidos pequeños alcanzar representación, pero que premian a los que se concentran en pocas provincias. El resultado es el que conocemos: los nacionalismos, por su propia lógica, no se integraron en el desarrollo del estado, aunque astutamente fingieran en ciertos momentos que sí lo hacían. Durante años el PSOE obtuvo mayorías absolutas y el problema permaneció latente (salvo para catalanes y vascos, que lo sufrieron desde el principio: por eso, supongo, las personas que mejor han sabido analizar el problema proceden de allí: Arcadi, Savater, Juaristi, Boadella, Santiago González, Azúa...). Comenzó a ser más visible en la legislatura del 93 al 96 y en la del 96 al 2000 (gobiernos de Felipe y Aznar con CiU). Y la cosa se ha desmadrado en esta última legislatura por un presidente que cree que esto de los nacionalismos es una tontería que se puede contener, y que no tiene implicaciones reales. Pero mucho antes que el presidente en cuestión, el problema es el sistema que lo hace posible.

Me estoy yendo por las ramas. El nacionalismo lleva en su propia lógica no conformarse nunca. Podemos acusar a los líderes de la transición de no haber sabido verlo, pero eso es muy fácil de decir ahora. Lo cierto es que España ha crecido, ha evolucionado y hemos llegado a un punto en que es imprescindible una reforma. Rosa hablaba en el chat de "ambición de país". Esa es la ambición buena.

 

Mitología

 

Ya que hablamos de la Transición (la Santa Transición, ironizaba Umbral), dígase que se ha idealizado. Fue, probablemente, el mejor momento político de nuestra historia. Lo que pasa es que nuestra historia es más bien triste. La transición fue un gran esfuerzo con buenos resultados, pero no fue perfecta simplemente porque no podía serlo. Lo peor no era la complejidad de la situación, sino la incertidumbre. Había que adivinar el futuro y confiar en el adversario. Salió bastante bien, pero en España se ha quedido convertir en algo así como el Mito Fundacional. "Mirad de lo que fuimos capaces, mirad lo que hicimos". No. Lo que hay que mirar son los fallos y los problemas. Si nos parece paradójico que lo que nos ha hecho prosperar política y materialmente se haya convertido en un freno, la solución no es negar los problemas, sino reconocer que, como tantas veces en la historia, la bendición llevaba implícita la maldición, que la vacuna llevaba un virus dormido y que el mapa que nos ha traído hasta esta frontera ya no sirve para seguir adelante.

Ayer pequeño debate

Correspondencias/Cova

 

Juande,
 
Como me has invitado amablemente a que entre en tu blog, lo he hecho.

He de decir que es la primera vez en mi vida que entro en un blog, y no entiendo muy bien el tema... pero he flipado.
 
¿Tu escribes todos esos textos?. Bueno, he visto alguno de tu hermano, pero los demás?.
Lo digo en serio,no doy credito, yo que soy incapaz de escribir 10 lineas... estoy alucinada. Voy a entrar más a menudo... ¿que hay que hacer para contestarte?. ¿alguna vez hablaras de Miguel Palacio o Larrainzar o es siempre de politica?????
 
por cierto, que alguien me explique (aqui o el el blog?) como se calculan los escaños que no me entero.

 

 

Correspondencias/JdA

 

Para hacer comentarios debe de haber un enlace al final del post, junto a la fecha que dice el número de comentarios escritos. Es decir, que no dice "o comentarios", sino "cero comentarios". Haces click allí, y rellenas un par de campos. Se pueden poner requisitos para que escriba sólo el que se registre, pero no es el caso, puede escribir quien sea.
Los textos son míos menos cuando se especifica que no. En realidad no es tanto. Tengo la impresión de que podría escribir un libro (otra cosa es que diga algo sensato).
No me sé el sistema electoral en detalle, pero sí que la circunscripción electoral es la provincia. Esto quiere decir que se asigna un número de escaños por provincia que se reparten en función de los votos. No va exactamente a "tantos votos, un escaño", porque depende de la participación. Como el número de escaños es el mismo, a más votantes, más votos hacen falta para sacar un escaño. Lo malo empieza cuando descubres que los escaños asignados por provincia no son proporcionales a la población, sino que las provincias menos pobladas tienen más escaños por habitante que las más pobladas. O sea, que tu voto como madrileña vale menos que el de un señor de Soria. Pero hay una cosa peor, que es que este sistema favorece a los partidos que se presentan o que son fuertes en pocas provincias (o sea, nacionalistas, regionalistas y demás fauna identitaria/oportunista), ya que concentran sus votos en esas zonas. Mira este gráfico:
http://www.elmundo.es/especiales/2008/02/espana/elecciones2008/graficos/historico_generales.html
IU con 1.284.081 votos en 2004 (casi el 5%) obtuvo 5 escaños. Esquerra, con la mitad de votos, obtuvo 8. A IU el escaño le sale a 256.800 votos, mietras que ese prodigio que es Nafarroa Bai sacó un escaño con 61.045 votos. PP y PSOE tienen un dilema: si modifican el sistema podrían perjudicar a los nacionalistas y favorecer a partidos de ámbito nacional, con los que podrían pactar; pero esto significa la entrada de rivales que a medio plazo les pueden hacer daño. Sin embargo el único motivo válido para modificar el sistema es que es de justicia. Lo que pasa es que tienen su chiringo así montado, y mejor pelear contra uno que contra dos o tres.
Rosa Díez ha estado en un chat de elmundo.es, y ha estado muy bien:
http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2008/03/2930/

 

Expectativas

 

http://www.elmundo.es/elmundo/debate/2008/03/1108/prevotaciones1108.html

 

Chascarrillos y exabruptos

 

(I)

El Libro Blanco de Zapatero, garantía de la Verdad. "Mirad si soy sincero que traigo un libro blanco, blanquito como las bragas de la niña de Rajoy". Un libro de cocina, en realidad, el Libro Blanco de Pepiño Ídem, cocinado en Ferraz.

 

(II)

Zapatero busca algo en el Libro Ídem de Pepiño Blanco, pasa una hoja, vuelve atrás, avanza tres hojas más. Rajoy mira sus dibujitos, no sabe qué hacer con ellos, los deja en la mesa, los mete en la cajonera, los tira al suelo. Es el momento de más tensión: tratan de captar los votos de los indecisos.

 

(III)

Los gráficos de Rajoy son puertos de montaña. Se subió el tourmalet cuando el PP tiraba del pelotón, y desde entonces caída libre a tumba abierta, como Perico en los Pirineos. Los dibujitos de Zapatero son como un smiley, una amplia mueca de felicidad del que remonta desde el infierno. Todo se puede decir con una sonrisa.

 

Si quieres participar, manda tu chascabrupto o tu exarrillo a este blog, y podrás ganar un ejemplar de las Bragas Blancas de Pepiño, debidamente cocinadas.

 

 

Debá, debá, debate el chocolá

 

Vi el debate enterito, desde Olga Viza hasta la niña de Rajoy. Me parece absurdo hablar de argumentos cuando era una cuestión puramente emocional. De hecho, toda la campaña se ha vuelto emocional. ¿Siempre fueron así o la cosa ha empeorado? Pura manipulación sentimental, es lo que se vio ayer. El formato impide un auténtico intercambio de ideas. Pero lo peor es que el propio espectador (yo mismo) entra en esa dinámica, y empieza a fijarse en que Zapatero habla siempre cuando no es su turno, sobre todo para decir "no", y evitar que Rajoy tenga así la última palabra; se fija también en los papeles de Rajoy tirados por el suelo, como cartuchos gastados; se fija en el odioso gestito del candidato socialista con el puño cerrado cuando pronuncia palabras como "firmeza" o "avanzar".

Efectivamente, aparecieron los "propongo", como fetiches, como mantras, como plegarias. Hubiera sido bonito que el otro candidato, o incluso un periodista, hubiera preguntado: "¿y eso cómo se financia?". Pero no iba de eso.

Una cosa sí quedó clara: el que gane las elecciones lo hará por mayoría absoluta, dado que no se mencionaron los pactos electorales (tampoco había periodista alguno que preguntara). Otra cosa clara: a la justicia no le pasa nada. ¿Justicia? ¿Qué justicia?

Sí apareció la educación, y ambos se echaron la culpa, y ambos tenían razón, y ninguno la tenía. Pero es mayor, siempre, la responsabilidad del que ha gobernado el último. Hablaron de reformas de la educación como si pudieran influir en una competencia traspasada a las autonomías.

Gallardón se los habría merendado, supongo. No siento fobia alguna por él, pero no comparto el entusiasmo general. Me parece el más evolucionado en la raza actual de políticos, y se maneja muy bien en los combates emocionales del tipo del de ayer. Ha tenido importantes éxitos de gestión, y otros más cuestionables (como la magnífica M30 de Moria, que ha generado una deuda que cada madrileño puede sumar a su hipoteca ("tambores, tambores en lo profundo; ya vienen")). Es educado (también Rajoy), le insulta Losantos (también a Zapatero), no se ha llevado un duro (tampoco Zapatero, ni Rajoy). ¿Es un gran parlamentario? Si tal condición se limita a la elocuencia, lo es. Si se refiere a llevar al parlamento las reformas que necesita el estado, entonces no. O no se sabe.

Paco Vázquez, fue alcalde socialista en La Coruña durante varios lustros, y como Gallardón fue un gran gestor (sin deuda, eso sí), y como Gallardón logró atraer votos de simpatizantes de otros partidos (Fraga ganaba en las autonómicas, pero Vázquez no tenía rival en las municipales). No era tan elocuente, aunque es el único político español que me ha hecho llorar, cuando como presidente de la Federación de Municipios dio un discurso de solidaridad con Madrid tras el 11M. También lloró Gallardón, que le dio un abrazo sincero y emocionado que en ese momento me hizo concebir esperanzas sobre la política española. Pero Vázquez defendió, contra su partido, un modelo de estado igualitario, y denunció la bazofia nacionalista que el gobierno hizo suya en la última legislatura. El resultado no ha sido la cárcel, sino el cargo de embajador en el Vaticano. Uno de los mejores alcaldes de España lapidó su carrera política por defender unas ideas (simples para algunos). No pedimos salvapatrias, sino reformadores valientes, aquí y ahora, que nadie te va a encarcelar por defender principios.

 

Todo lo demás

 

http://www.elpais.com/articulo/ultima/politica/elpepuopi/20080304elpepiult_1/Tes

 

 

 

Esta pregunta y esta respuesta de Aguirre, hoy en el chat de elmundo.es:

17. Yo, soy homosexual, y me siento defraudado con el PP, y no me vengas con que vosotros no discriminais.... Todos somos iguales, y el matrimonio debe ser algo igual para todos, ¿porque nuestras uniones tendrían que denominarse de otro modo? ¿Somos una especie rara, distinta? Tengo 35 años y siempre he votado al PP, pero mi voto se va para Rosa Diez (UPyD) y mira que lo siento porque te admiro, pero creo que en tu partido el único concienciado con mi colectivo es Gallardón. Suerte de todos modos!!

Más lo siento yo, pero puedo decirte que algunos de mis mejores amigos son homosexuales y que cuando se presentó el recurso contra la Ley fui yo la única (no Gallardón) que se opuso públicamente por entender que la interpretación iba a ser un ataque a los homosexuales y no una cuestión constitucional. No obstante, a mí me parece que la palabra matrimonio divide a los españoles y lo importante es que todas las personas, cualquiera que sea su orientación sexual, puedan ejercer al máximo sus derechos. Rosa Díez podía haber hecho como Churchill, cruzar el pasillo.

 

Aguirre es otra de las que le habría encantado que Rosa hubiera cruzado el pasillo, y ya de paso que se hubiera cruzado con Gallardón. Siglas y nombres, nombres y siglas. Qué sitio tan inhóspito y tan pequeño es el Centro.

 

No pasará nada

 

http://blogs.elmundo.es/elmundo/2008/03/04/elmundopordentro/1204633203.html

 

Arcadi Espada acusa a Bernat Soria (cabeza de lista del PSOE en Alicante) de falsear su curriculum con algo más que simple maquillaje. Y parece que tiene pruebas sólidas. No es que haya robado o haya falseado experimentos, pero su honestidad ha quedado en entredicho. Por menos que esto en otros países se vería obligado a dimitir. Pero aquí, aunque nos quejemos mucho, esperamos muy poco de los políticos. Así que no pasará nada.

 

 

Hoy gran debate

Correspondencias / Miguel González Moyano

 

Estimado JdA

Paralelamente a la transversalidad (con perdón por el abuso geométrico) que da título a este blog, no dejo de preguntarme, al leer el título del post (Por qué no me gusta Gallardón), qué políticos realmente me gustan o me podrían gustar, y si realmente es importante que me guste alguno.

A mí tampoco me gusta Gallardón (habiendo votado tres veces por él) por vanidoso y engolado, ni desde luego me gusta el pueril Zapatero. No me gustó Aznar, y Rajoy me da más pena que mala espina. Felipe González, indiscutiblemente magnético, repugna por sus hechos y palabras. Hasta Rosa Díez tiene una fea historia con su absurda denuncia a Mingote cuando era consejera del Gobierno vasco (en coalición, ay, con el PNV). De gustarme alguien, me mola, en el sentido hormonal del término, Trinidad Jiménez y sólo si lleva chupa de cuero.

Sobresalta el contraste entre los personajes del ruedo ibérico del siglo XXI y el de los políticos citados en la segunda parte del post. Kennedy, Mandela, Havel, Churchill. Podemos añadir a Walesa, Gandhi y FDR para formar el Dream Team del siglo pasado. Grandes hombres todos ellos, el que no se emborrachaba en horario matutino, pegaba a su mujer o se acostaba con actrices de Hollywood en el despacho oval. Hasta Gandhi se hacía acompañar en la cama por jóvenes vírgenes para probar su templanza. Indiscutiblemente nos da igual, son titanes en lo público y su comportamiento de puertas para adentro no nos importa mientras no entre en el ámbito de lo penal.

Trataré de ir al grano. Yo también prefiero a Rosa Díez antes que a Gallardón, pero éste no sólo ha sido un buen gestor, sino un buen presidente y alcalde, que ha ayudado a llevar a la ciudad a la mayor prosperidad de su historia. Cierto es, por medio del endeudamiento, como los estados soberanos, las sociedades mercantiles y los seres humanos llevan haciendo unos cuantos cientos de años. Gallardón es un personaje más del folletín de medio pelo de cada lunes por la mañana, y dentro de su papel al menos ha hecho unas cuantas cosas serias. Una vez más, volvemos al problema con el sistema. Un bipartidismo preso de las minorías nacionalistas no deja opciones para mucho más.

Saludos,

MGM

 

 

Más miedo que vergüenza

 

El otro día puse un enlace a un artículo de Losantos y hoy otro a un artículo de Cebrián. Sería centrista si lo hiciera para caeros bien a todos. Pero como soy transversal lo hago porque los dos aportan cosas interesantes.

 

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Democratas/mediocratas/miedocratas/elpepuopi/20080303elpepiopi_4/Tes

Líderes

Por qué no me gusta Gallardón

 

De vez en cuando alguien dice: "qué pena que Gallardón no sea el candidato de UPyD". Ayer, un Adolf Tobeña lamentaba en El Mundo que los prejuicios sectarios hayan impedido que Rosa Díez fuera de número dos del PP por Madrid. Nombres y siglas, siglas y nombres. ¿Y las ideas? ¿Cuáles son las ideas de Gallardón? Porque si son básicamente las del PP no sé qué pintaría en UPyD. Si está a favor de modificar el régimen electoral debería decirlo. Si cree que este país no saldrá del provincianismo político mientras los partidos mayoritarios sigan pactando con nacionalistas, debería decirlo. Si piensa que la justicia española está manipulada por los partidos (empezando por el suyo) debería decirlo. Si opina que las formaciones políticas carecen de democracia interna debería denunciarlo, primero y ante todo en el suyo. Lo mismo, pero justo al revés, ocurre en el caso de Rosa Díez. ¿Por qué tendría que integrarse en una formación política apocada, rígida, incapaz de lanzar propuestas audaces? Una y otra vez nos llega una voz: "claro, es muy fácil hacer esas propuestas y denunciar esas cosas cuando tu electorado es pequeño y no tienes opciones de gobernar". Argumento absurdo, porque si los que pueden gobernar hiciera las propuestas y denunciaran lo que ocurre, UPyD no habría tenido la necesidad de nacer. Argumento, además, que asume que los grandes partidos son prisioneros del sistema, y que éste no se puede cambiar. Como mucho podemos apañarnos, arreglarnos, pastelear. Y ahí aparece Gallardón, pastelero mayor de la Villa y Corte.

Oiga, que Gallardón me parece un señor muy educado, y esto es un valor sea uno político o pastelero. Dicen además que es un buen gestor, si bien ha dejado a Madrid (a los madrileños) endeudado hasta las trancas. Es evidente que es ambicioso, que quiere ser presidente. La pregunta es para qué. Hay una diferencia muy grande entre el orgullo de haber mejorado a tu país y con él al mundo y el orgullo de haber llegado muy lejos. Es importante ser un buen gestor, pero los retos de la política nacional son infinitamente mayores que los de la política autonómica o municipal, y los más importantes no son tanto de gestión como de principios. El éxito de Gallardón se apoya en llevarse bien con el grupo PRISA, y en emplear su indudable elocuencia para el escaqueo ideológico. Y en otra cosa: en dejar a su principal rival político como una extremista peligrosa. A pesar de que las diferencias de gestión y de política entre Aguirre y Gallardón son más bien escasas, el alcalde tiene una imagen mucho más amigable y moderada, lo cual es básico, porque para ocupar el centro sólo hay un requisito: que alguien ocupe los extremos. Así, los votantes del PP con mala conciencia creen estar votando a la moderación. En las formas, puede. En el fondo, no se sabe. Es posible que si Gallardón llega a ser un día el líder de su partido o de algún otro salga con propuestas de calado, como recuperar las competencias en educación para el estado, u otras que no se le ocurren a mis cortas luces. Pero también puede que ese día nunca llegue.

 Líderes

Los grandes líderes políticos son los que han sabido ver los problemas verdaderamente graves de su país y del mundo y han propuesto soluciones valientes, por duros que fueran los obstáculos y por mucha resistencia que ofreciera la costumbre y el poder establecido. Los consensos son importantes, pero no por sí mismos, sino cuando consagran mayores derechos, mayor igualdad, o una mejora en la vida de los ciudadanos (en la material y en la moral). Kennedy defendió los derechos civiles contra poderosos intereses conservadores. Mandela, tras 25 años en la cárcel, renunció a salir de ella antes que sus compañeros de partido cuando el gobierno surafricano, agobiado por la presión internacional, le ofreció la libertad. Kim Dae Jung, presidente de Corea del Sur entre 1997 y 2003, fue un símbolo contra las distintas dictaduras militaristas que sufrió su país: a lo largo de los años intentaron asesinarlo, sufrió prisión y exilio, pero nunca dejó de pelear. Vaclav Havel también estuvo en la cárcel por oponerse a los comunistas checoslovacos. Churchill tenía toda la autoridad moral porque se opuso a la negociación con los nazis cuando era una postura impopular dentro de su propio partido. Diréis que en España la situación no tiene nada que ver, no es tan desesperada. Precisamente: cuando uno no se arriesga a que el propio estado le meta en la trena o le pegue un tiro en una cuneta, debería ser mucho más fácil denunciar las injusticias y los errores, los problemas profundos de la sociedad. Además, es cierto que en España la situación no es desesperada como lo era en los países de los líderes que he citado antes, pero en muchos países del mundo sí lo es. Si algún día nos libramos del provincianismo político que nos embarga será para intentar extender los derechos a las personas de otros países que no los tienen: tal es el ideal igualitario y las implicaciones últimas del antinacionalismo. Desde el realismo y el sentido común es imprescindible, sí, dar de comer a los que no tienen, pero sobre todo universalizar los derechos, reducir al mínimo el kilómetro sentimental, dejar de lado, por fin, el "qué hay de lo mío". Para esto hacen falta líderes preparados, inteligentes, valientes y, sin duda, ambiciosos (ya que la tarea es inmensa), pero también sacrificados, que estén dispuestos a renunciar al poder o a sus privilegios antes que tragar con un sistema injusto, cerrado y armado hasta los dientes.

Además de mediocres, mentirosos

Desocupado lector: no se moleste con este blog. Vaya directamente a los artículos de Arcadi Espada, que hoy lo dice todo, o casi todo:

http://www.arcadiespada.es/

 

A mí me ha suscitado una reflexión de las mías, así muy general, y se la he enviado por mail. Es ésta:

 

Estimado Sr. Espada:
No sólo pagamos para oír mentiras y bullshit. También para evitar la entrada de nuevas fuerzas políticas. Cuando Rosa Díez y otros advierten de que tras esta legislatura no queda ningún consenso importante en pie (terrorismo, modelo de estado, política internacional, educación...) tendrían que señalar una excepción: el consenso de mantener el cortijo cerrado a cal y canto. Un ejemplo que probablemente haya escuchado estos días: PP y PSOE pagan hasta un millón de euros por enviar a los votantes su papeleta electoral con su sobre. Si consiguen representación parlamentaria, se les reembolsa.
Alude usted a los juicios sobre las intenciones del adversario que parecen ser el eje del debate electoral. Digámoslo de una vez: es lo que funciona. Las conversaciones políticas en España tienden inexorablemente a irse por el desagüe del "es un asesino", "sólo le interesa el poder", "es un homófobo racista". Hay una necesidad española de conocer al líder de los otros mejor que a nuestro cuñado o a nuestro vecino (por citar dos arquetipos del enemigo malo). En dos lugares diferentes he oído decir que Zapatero quería legalizar el aborto sin límite temporal en el embarazo. Lo que me llama la atención no es tanto que nadie del gobierno ni del PSOE haya dicho algo semejante (hasta donde sé), sino que tampoco el PP les ha acusado de haberlo dicho (hasta donde sé). Ignoro si será por costumbre, por historia, por intoxicación o por genética, pero esta manía de juzgar al político rival ha adquirido su propia dinámica. Esta campaña, Sr. Espada, se haría sola sin poner un solo euro. Podríamos ahorrarnos los cincuenta kilos, pero la campaña viene a ser la que nos merecemos.
Recuerdo haberle leído, Sr. Espada, que la creación de Ciutadans respondía a una suerte de investigación científica. La tesis era que en Cataluña existía un déficit de representatividad. Yo soy afiliado a UPyD, improbable situación a la que no me habría visto abocado sin la influencia de usted y de otros de su calaña. Pero a día de hoy creo que lo que nos ha llevado a unos cuantos a remangarnos el pantalón y meternos en la charca no es tanto un interés científico como un deseo, algo desesperado y muy ilusionado, de merecernos algo mejor. La hipótesis viene a continuación: si somos capaces de superar esa barrera de cincuenta millones de euros, allí encontraremos, polvoriento, al déficit de representatividad.
Un saludo cordial,
Juande González Moyano
 
Propongo
 
Espada señala que no hubo propuestas, como ya me dijo el Sr. Spiff y yo pude comprobar en los resúmenes del debate. Sospecho que el plan es dejarlas para el segundo. No es que no se vayan a insultar: ni lo duden. Pero creo que su estrategia, siempre previsible, era masacrar al otro en el primer debate y aparecer como todo un estadista en el segundo. Mi predicción es que este lunes oiremos muchas más veces la palabra "propongo". Las preguntas que nos haremos serán: ¿qué sentido tienen? ¿Qué viabilidad? ¿Qué inconvenientes? ¿Qué credibilidad? ¿Qué idea hay detrás? Y en el caso del gobierno: ¿por qué no lo hicieron antes?
 
 

 

Publicionismo

Mitologías

 

Algunas citas contra el nacionalismo.

 

La primera aparece en la cabecera del blog de Teresa Giménez-Barbat

(http://mujer-pez.blogspot.com/):

                 

Siempre que afloran los prejuicios étnicos o nacionales, en tiempos de escasez, cuando se desafía a la autoestima o vigor nacional, cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento familiares de épocas antiguas toman el control.

La llama de la vela parpadea. Tiembla su pequeña fuente de luz. Aumenta la oscuridad. Los demonios empiezan a agitarse.

 

Carl Sagan (El Mundo y sus Demonios).

 

Exactamente en el momento en que la superstición ha dejado de tener vigencia y se desmorona, exactamente cuando empieza a ser viable una actitud racional ante el universo, el derecho a pensar como uno quiera se niega de manera más contundente que nunca. Lo cierto es que los seres humanos sólo empezaron a luchar en serio unos contra otros cuando ya no había nada por lo cual luchar.

 

George Orwell (Matar a un elefante y otros escritos)

 

Brevemente, una cita de Christopher Hitchens:

 

Muy a menudo lo más difícil de ver es lo que tenemos directamente delante de nuestras narices. Y no es infrecuente que haya una considerable presión social para no advertir lo obvio.

 

Para mí, una de las experiencias más estimulantes de la lectura es cuando el autor me hace ver algo que estaba, precisamente, delante de mis narices. Sí, está claro, si uno tiene buena vista normalmente ya lo ha percibido. Los torpes tenemos la suerte de experimentar de vez en cuando esta especie de revelación. Hace poco Arcadi Espada señaló en un artículo cómo los nacionalistas se empeñan en escribir Catalunya en textos en castellano y sin embargo escriben Catalonia en la famosa pancarta futbolera. ¿Por qué no escriben Freedom for Catalunya? La respuesta sería que la pancarta es meramente publicitaria, y no reivindicativa, es decir, no agresiva. No se trata de marcar el territorio, de cometer una falta de ortografía voluntariamente en plan anarkista, sino de dar resonancia internacional al mensaje. Y en la publicidad, claridad. Si queremos venderles la moto hay que hacerlo en su idioma y sin que se puedan sentir agredidos.

 

Otra revelación de lo obvio, también de Hitchens (Cartas a un joven disidente):

 

Me disgusta en especial que a los racistas se les acuse de “discriminación”. La capacidad de discriminar es una facultad muy valiosa; al juzgar que todos los miembros de una “raza” son iguales, el racista se muestra incapaz, precisamente, de discriminar.

 

El término discriminar se usa en probabilidad y estadística sin su carácter peyorativo. Sin embargo, no se usa en publicidad, donde se sustituye por palabros como “segmentar”. La segmentación es una división del mercado por grupos según diferentes criterios o combinaciones de criterios. Se segmenta para poder discriminar, de modo que el mensaje se lance en la dirección adecuada y llegue a quien de verdad nos interesa. Sin embargo, una vez determinado el segmento o segmentos que constituirán nuestro público objetivo, ya no se discrimina más. Es lógico: cuanta más gente compre nuestro producto, mejor.

Los nacionalistas tienden a verse como víctimas de una discriminación (sentido peyorativo) histórica. Sin embargo yo les agradecería mucho que segmentaran menos y discriminaran (sentido original) más. ¿Por qué, oh cielos, tengo yo que caer en el mismo saco (segmento) que Pepiño Blanco y Vicente Martínez Pujalte? Discrimínenme, se lo suplico. Parece que el nacionalismo comparte con la publicidad un cierto desprecio por el individuo: lo importante es el segmento. A favor de la publicidad hay que señalar que lo hacen sólo por la pasta.

 

A corsé quitado

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/02/28/eleccionesgenerales/1204236115.html

 

Dinosaurios

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/02/28/eleccionesgenerales/1204222352.html

 

Hay gente que siempre me interesa aunque puedan ponerme de los nervios por su posición política: por ejemplo Forges. Por ejemplo Jiménez Losantos. Los dos me interesan por su estilo, pero la ventaja del segundo es que en sus columnas siempre suele haber alguna idea interesante y, sobre todo, se nota mucho lo que no dice. Este artículo sobre UPyD:

 

http://www.upyd.es/index.jsp?seccion=5&noticia=3112

 

El artículo es un mensaje al PP, y deja claro que somos de izquierdas, para que no haya dudas: por tanto no competimos cone ellos. Viene a identificar el bien de España con el bien del PP. Sin embargo, estoy seguro de que él sabe que el compromiso de UPyD con el Estado (no con la Nación) es mucho más firme, más completo y más racional. Para el que lea a Losantos con frecuencia o de vez en cuando estará claro lo poco que le gusta Rajoy, aunque ganó puntos al dejar fuera al pérfido Gallardón. Sólo lo apoya porque es lo que hay en la derecha. Nos define (a UPyD) como "izquierda antinacionalista". La pregunta que queda en el aire es: ¿dónde está la derecha antinacionalista? Creo que por ahí va lo del beneficio "a la corta" al PP.

 

Furbo

 

http://www.marca.com/edicion/marca/futbol/seleccion/es/desarrollo/1095329.html

 

Esto sí sería divertido. Por desgracia, queda poco tiempo hasta las elecciones. ¡Tiempo muerto! Resumo el asunto: el CSD obliga a ciertas federaciones, entre ellas la de furbo, a celebrar elecciones antes de los Juegos Olímpicos. Villar se niega, pide amparo a la FIFA y Blatter amenaza con excluir a España de la Eurocopa, del próximo mundial y a los clubes de la Champions. No conozco los detalles de la trifulca, pero si se trata de echar al insufrible Villar y de oponerse al prepotente Blatter, estoy con el gobierno.

La cuestión es qué influencia tendría la exclusión en las elecciones. La economía, ETA, el modelo de estado, la educación, la justicia... y el fútbol. ¿Podría pasar que Rajoy se descolgara asegurando la presencia de la selección en la eurocopa? Eso sí, sin garantizar que pasemos de cuartos; al fin y al cabo merecemos un gobierno que no nos mienta.

Debate en el barro

Noticia de alcance: a los medios internacionales el debate les ha dado igual. Por lo menos a los que yo he tenido acceso en Suiza. Es justo que así sea, dado que, en general, a los medios españoles lo que pasa fuera les importa un pimiento, salvo que puede intepretarse en clave nacional (véase Kosovo).

No pude ver el debate, pero sí algunos resúmenes en TVE Internacional. Como espectáculo no estuvo mal. Como siempre, el que lo explica bien de verdad es Arcadi Espada: http://www.arcadiespada.es/2008/02/27/27-de-febrero/

 

Así, en principio, sólo me extendería en un par de casos. Todo el mundo dice que el momento de máxima tensión fue cuando hablaro de terrorismo:

- Usted mintió sobre su negociación con ETA - dijo el Opositor

- Usted manipuló sobre el 11M - respondió ZP

Y los dos tenían razón (aunque la responsabilidad de ZP es mayor: él es el presidente). Simplemente, no podían negarlo. ¿Tensión? Claro. En lo que no hubo tensión fue en lo de la manipulación de la justicia, que, como dice Arcadi, ni se olió. Eso sí que habría sido tenso:

- Ustedes recusaron a los jueces para que saliera lo suyo - diría uno

- Ustedes hicieron lo mismo - diría el otro

- Pero nosotros teníamos razón, porque los jueces a los que recusamos los habían puesto ustedes.

- Toma, y los que nosotros recusamos eran de su cuerda.

- Mientras han gobernado, ustedes no han hecho nada por garantizar la independencia judicial.

- Ustedes tampoco.

El problema de la justicia apesta especialmente. La estrategia de ambos es influir para que el otro no influya más. El resultado es el que conocemos. Pero lo más grave es que no se habla del asunto, y que la gente no lo percibe como un problema acuciante. Sin embargo, es una cuestión decisiva. ¿De qué sirve un sistema legal si el poder puede saltárselo a la torera cuando le dé la gana? Los partidos aseguran que ellos nos sacarán de la crisis económica, olvidando mencionar lo expuesta que está cualquier economía abierta al contagio internacional, y la influencia más bien relativa que tiene cualquier gobierno, incluso el más poderoso. Por supuesto hay cosas que pueden hacerse, y que se pueden debatir, pero los partidos presentan sus propuestas como soluciones más o menos mágicas. En cambio, la reforma de la justicia sí está, completamente en sus manos (que deberían ser las nuestras). Sólo depende de la voluntad.

 

Más sobre el debate: Gándara

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/02/28/escorpion/1204193794.html

 

Correspondencias / Sr. Spiff

 

Si no lo vio, ya se lo cuento yo. Los periódicos hablan de debate tenso. Qué tensión ni tensión. Pánico, es lo que había. Salieron lívidos, los pobres, los puños apretados, la boca seca. Zeta no podía articular correctamente y sacaba la puntita de la lengua con esfuerzo intentando pronunciar “desaceleración” (al final le salió, ay, “recesión”). Por su parte, Mariano my friend resoplaba tras las barbas tras cada intervención y miraba de reojo no se sabe a dónde, como si le estuvieran soplando desde el último banco. Estaban aterrorizados, angelicos, y si bien no comunicaron ni una idea, (para qué), ni una propuesta, (que tontería) si consiguieron transmitir piedad. Son unos aficionados, maldita sea. Leyeron sin pudor lo que otros aficionados les escribieron y ante cualquier tema sacaban dibujitos de powerpuant donde su partido siempre la tenía más larga. ¿Pensiones? Dibujito. ¿Precios de la vivienda? Dibujito. Para mi, el mejor momento fue cuando Zeta sacó su dibujito de las becas que Mariano miró atónito. Luego rebuscó en sus papeles y sacó su dibujito de las becas. Eran opuestos, que cosas. Los dos aspirantes (porque, y esa es otra, Zeta también iba de aspirante a presidente) se miraron como mira un lenguado a otro lenguado, como preguntándose “¿cómo es posible? Los dibujitos nunca mienten”, y pasaron a otra cosa. Hágame caso. Estamos perdidos. No era esto, no era esto.

 

Voto útil

 

http://www.elpais.com/articulo/espana/utilidad/voto/elpepiesp/20080228elpepinac_19/Tes

Movimientos cívicos

Ayer asistí en el Círculo de Bellas Artes a la presentación del libro de Carlos Martínez Gorriarán Movimientos Cívicos. Hablaron el autor, Savater y Rosa Díez. Estuvieron alegres, simpáticos e inteligentes. Yo nunca había escuchado a Gorriarán, pero cuando veía una foto suya me daba la impresión de que iba a cobrar vida para echarme la bronca. Pues mire usté, tampoco. Es un tipo muy agradable e ingenioso.

 

Al grano. Hablaron de movimientos cívicos y de su importancia social. Savater asegura que sin las manifestaciones multitudinarias organizadas por Basta Ya hubiera sido imposible el nacimiento del ahora difunto pacto antiterrorista. Rosa Díez explicó que cuando organizaron la histórica manifestación de San Sebastián bajo el lema "Por la Constitución y el Estatuto" en el PP querían eludir el Estatuto, porque total, emanaba de la Constitución, y en el PSOE querían quitar lo de la Constitución para que se sumaran los nacionalistas moderados. Se mantuvieron firmes, acudieron cien mil personas y los partidos tuvieron que unirse por poco que les gustara.

 

En definitiva, la sociedad civil puede marcar el camino a los políticos. Ha habido otros ejemplos (como cuando Aznar retiró una reforma del mercado laboral por la huelga que le organizaron los sindicatos... teniendo el PP mayoría absoluta), pero son pocos. Gorriarán, Savater y Díez echaban la culpa al establishment, empezando por los partidos-dinosaurios con pegatinas electorales en el culo (gran imagen de David Torres). Pero antes que nada cada ciudadano debería preguntarse por su propia responsabilidad.

 

UPyD es un movimiento cívico antes que un partido. Nadie nos podrá acusar de merendar con banqueros, irnos de copas con polancos o jugar al mus con ministros. Ya estamos influyendo: el PP ha empezado a hablar de una posible reforma constitucional (después de tantos años). Pero lo haremos mucho más si llegamos al parlamento y lo hacemos con fuerza. No idealicemos: se trata de una organización social, y por tanto sujeta a la imperfección de sus miembros. Pero es evidente que hoy por hoy, el que quiere trepar tiene otras opciones mejores, y que el impulso fundador está fuera de toda sospecha. Si un día el partido se convirtiera en otro dinosaurio con pegatinas en el culo, será necesario un nuevo movimiento cívico. Si la sociedad civil no actúa, los dinosaurios se perpetúan, se corrompen y cada vez se mueven menos (su culo crece y crece sin límite).

 

 

Mitología

 

http://www.elpais.com/articulo/opinion/pompas/obras/elpepuopi/20080222elpepiopi_4/Tes

 

Dinosaurios

 

http://www.elconfidencial.com/cache/2008/02/22/8_gonzalez_tambien_abuchearon_universidad.html

 

 Todo lo demás

 

http://www.elpais.com/articulo/espana/Politica/politicas/elpepiopi/20080222elpepinac_11/Tes

 

Con pegatinas en el culo

http://www.arcadiespada.es/wp-content/uploads/2008/02/torres.html

Conflicto

Hace poco leí un libro de John Stuart Mill muy conocido, Sobre la libertad (Alianza). Dice el autor: En proporción al desenvolvimiento de su individualidad, cada persona adquiere un mayor valor para sí mismo y es capaz, por consiguiente, de adquirir un mayor valor para los demás. Se da una mayor plenitud de vida en su propia existencia y cuando hay más vida en las unidades hay también más en la masa que se compone de ellas. Mill escribía en una sociedad en la que las jerarquías religiosas influían decisivamente sobre el poder, y limitaban la libertad de los individuos con el fin de ajustar sus conductas a los dogmas dominantes. Creía que la libertad de opinión, expresión y la de vivir cada uno de acuerdo con sus inclinaciones, aumentaban el bienestar moral y material de cada persona y de la sociedad en conjunto. No es un utópico, no aspira a que desaparezca el conflicto ni sueña con un mundo homogéneo. De hecho, llega a decir que si finalmente la humanidad se pone de acuerdo en algo, debería buscarse el modo de que la opinión contraria siga sosteniéndose con pasión, porque sólo de la honesta confrontación de ideas surge la verdad, que puede ser incompleta o provisional, pero que es mejor que la ignorancia o el error.

¿Qué pensaría Mill de nuestro tiempo? Las libertades se reconocen en los cuerpos legales de muchos países, y parecen haber sido interiorizadas por la sociedad, hasta el punto de que nadie se pregunta por su sentido y se viven como una realidad insustancial. Por otro lado, la masa presenta una homogeneidad preocupante. El “desenvolvimiento de la individualidad” no parece un valor. Las decisiones importantes se toman por tradición o por gregarismo. Los hijos votan lo que votaban los padres, sin preguntarse a fondo por qué y sin ponerse en el lugar del otro. Eligen estudiar una carrera porque hay que ser universitario (la FP es para perdedores): si les da la nota, a empresariales, si no, a filología hispánica. A los diecisiete años nadie tiene vocación de nada, pero ¿por qué? ¿Siempre fue así?

El mundo es un sitio inmenso. Los problemas humanos son complejísimos (y, por cierto, igual de humano es el problema de la inmigración que el de la expansión del universo), y ante esta constatación caben dos actitudes: todo lo que sepamos siempre será poquísimo; o bien: asombraos de todo lo que han llegado ha saber estos que anteayer vivían en los árboles; como poco lo suficiente para darse cuenta de lo que les queda por saber. Pero esta no es la actitud general. Más bien es la siguiente: “el mundo es un sitio pequeño y lleno de peligros donde yo no puede hacer nada salvo pasarlo bien y comprar muchas cosas”. Ya sé que “cambiar el mundo” es un tópico, un eslogan antiguo. Sin embargo, creo que, en cierto sentido, es una necesidad social del individuo. Si, como dice Mill, al darse una persona un valor mayor para sí misma se lo da también para los demás, el desenvolvimiento individual, el desarrollo de las propias capacidades, tiene un efecto global. El mundo es hoy menos malo de lo que podría ser porque algunas personas rompen con lo establecido, dicen las cosas como son, hacen un trabajo que les llena más allá de su salario. Si no fueran excepciones, si muchos más pudiéramos sumarnos, no acabaríamos con el conflicto, pero podríamos humanizarlo, evitar sus peores efectos y sacarle provecho.

Acerca de transversales

Diario de un afiliado a UPyD

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